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Cosmas de Praga: Chronica Bohemorum







Cosmas de Praga: Chronica Bohemorum (crónica checa, Crónica de Bohemia)



La crónica checa es obra de un diácono de Praga que murió en 1125, a una avanzada edad. La historia de su familia por parte de padre frecuentemente ha sido vinculada con los prisioneros polacos que llegaron a tierras checas durante la primera mitad del siglo XI. A pesar de que Cosmas era un sacerdote, se casó con una mujer llamada Bozetecha.


Escribió su obra a lo largo de varios años, a fines ya de su vida, utilizando una gran variedad de fuentes y materiales como base. Después de colocar su crónica de los checos en un contexto “mundano”, Cosmas empezó con las leyendas checas. Estas reflejan la tradición oral, pero también incluyen eventos más recientes. Cosmas embelleció con imágenes su versión de las leyendas. A ellas sigue recopilaciones de varias obras históricas a partir de los siglos X y XI. La crónica incluye además la experiencia y conocimiento personal de Cosmas, así como de personas de su círculo (con sus simpatías y antipatías). Su obra iba a convertirse, en gran medida, en un instrumento de la ideología “de estado” checa.


Enfoque medieval


Los métodos de trabajo de Cosmas eran puramente medievales, ya que por aquí y por allá toma secciones de textos de una gran variedad de fuentes. Por lo tanto hay frecuente citas de autores antiguos (principalmente Virgilio, pero también otros, como Horacio, Ovidio y Lucano). Además, toma referencias aisladas o paráfrasis de otros poetas antiguos, de manera que se mezclan elementos literarios antiguos y cristianos, como de hecho era muy común en el periodo medieval; Cosmas se inspiró en varios “florilegia” (es decir, colecciones de fragmentos).


Sin embargo, también esto da cuenta de su excepcional erudición, tanto como escritor como cronista. Cosmas empleó importantes crónicas imperiales, en particular de la Reginon de Prüm, y otros materiales, incluyendo variadas leyendas, como la de San Vacláv (que fue una de las principales fuentes para Cosmas).


Un relato subjetivo


Cosmas adhería al principio de que el material fáctico ya escrito, en cualquier parte, no debía repetirse. Es cierto que como historiador fue bastante impreciso en algunos aspectos cronológicos, así que este tipo de información habrá de utilizarse con precaución. A raíz de su posición, Cosmas estuvo relativamente cerca de importantes eventos políticos: esto hace que sus relatos sean bastante subjetivos. Por ejemplo, se ve claramente en su impresión negativa sobre el rey Vratislav (m. 1092). Pero a pesar de todo, su crónica sigue siendo una de las fuentes narrativas más importantes sobre la historia checa en su contexto europeo central más amplio, aún cuando sus relatos se concentran casi exclusivamente en el reinado de la dinastía Premyslid y su círculo inmediato.


Cosmas utiliza una serie de elementos y métodos literarios para animar su narración. Son frecuentes discursos (ficticios) en primera persona, y otros artilugios poéticos tales como prosa rimada y diferentes cláusulas rítmicas.


Los estudios de Cosmas en la famosa escuela catedralicia de Liége, con el Magister Frank, sin dudas tuvieron una gran importancia en su desarrollo intelectual. Muchas de las relaciones personales y vínculos en Bohemia se muestran en los prólogos que anteceden a las secciones individuales de su crónica. La primera dedicatoria se relaciona con su obra en su totalidad: está dirigida al Magister Gervasius, al parecer un archipresbítero de la iglesia de Praga. El primer libro está dedicado a Clemens (Kliment), el Abad del Monasterio de Brevnov. Como está hoy en día, el tercer libro no tiene dedicatorias. Cosmas estaba trabajando en el cuarto libro justo cuando murió.


Estos nombres y el medio en que vivieron son el primer indicio de los lazos intelectuales de Cosmas, pero también sugieren dónde podría haber recogido sus fuentes. Habría tenido contacto con los manuscritos guardados en las bibliotecas de las instituciones encabezadas por estas personas, en especial el Monasterio de Brevnov.


Una gran cantidad de copias


La popularidad de la Crónica está indicada por el hecho de que han sobrevivido una cantidad inusual de copias. Actualmente se conocen más de quince copias medievales, en varios grados de integridad, y otras se mencionan en inventarios de libros medievales. Algunas de estas copias son anteriores a la que está incluida en el Codex Gigas, pero esta tiene la gran ventaja de presentar la crónica completa. Un dato curioso: en el Codex Gigas la Crónica ocupa once folios, mientras que en otras ediciones críticas impresas lleva más de doscientas páginas.


Dado que no se conserva el original, como es el caso usual de estas obras durante el periodo medieval, es difícil de determinar cómo fue creada. Algunas de las copias difieren en detalles individuales, como los aspectos editoriales de los últimos capítulos, y en especial las adiciones de naturaleza local. Hasta ahora todos los intentos de encontrar afiliaciones entre los manuscritos individuales (y por tanto, entre las mismas versiones de la crónica) no han logrado obtener una aceptación generalizada.


El primer libro, con cuarenta y dos capítulos, abarca el periodo hasta el año 1037, es decir, los primeros años del reinado de Bretislav I. El segundo, con cincuenta y un capítulos, llega hasta el año 1092, a la muerte de Vratislav I (como Rey Vratislav I). Finalmente, el tercer libro, con sesenta y dos capítulos, se ocupa del periodo hasta la muerte de Cosmas (en 1125). Aquí el cronista establece explícitamente que evita, intencionalmente, discutir algunos hechos que todavía son muy controvertidos. La grandeza de los libros individuales está medida no sólo por la cantidad de capítulos, sino también en términos de amplitud. Aunque la obra de Cosmas es en esencia una crónica, también tiene rasgos de obra analítica (1)


(1) Nota de la traductora: “Analítica” en este caso se refiere a los anales, es decir, crónicas que registran los hechos históricos año por año.


Traducido de: National Library of Sweden - Kungl Biblioteket
véase el art. original en:


Codex Gigas (II)



Acerca del Codex Gigas

El Codex Gigas contiene cinco largos textos, al igual que la Biblia completa. El manuscrito comienza con el Antiguo Testamento, y siguen dos obras históricas de Flavio Josefo, quien vivió en el siglo primero después de Cristo. Se trata de “Las Antiguedades Judías” y “La Guerra Judía”.

Después de Josefo, viene la popular Encyclopaedia de la Edad Media, de Isidoro, quien vivió en el siglo sexto en España. Luego, una colección de obras médicas, y el Nuevo Testamento.
La última de las obras largas es una Crónica de Bohemia, de Cosmas de Praga (ca. 1045-1125). Esta es la primera historia de Bohemia y una obra importante.



También hay algunos textos cortos en el manuscrito. El primero, antes de la pintura de la Ciudad Celestial, es un trabajo sobre la penitencia. El segundo, después del retrato del Diablo, trata sobre el exorcismo de espíritus malvados. La última obra importante, corta, es un Calendario, que contiene una lista de santos y personas locales de Bohemia en los días en que se conmemoraban. También hay una obra perdida: hojas que se cortaron del manuscrito, la Regla de San Benito, una guía esencial para la vida monástica, escrita en el siglo VI.

El libro más importante para el cristianismo es la Biblia. Los otros textos en el Codex Gigas fueron cuidadosamente seleccionados para acompañarla, porque en conjunto proporcionan información sobre la historia judía (Josefo), el conocimiento universal (Isidoro), la medicina, y la historia local (Cosmas).


Historia

No se conoce con precisión el origen del Codex Gigas. Una nota escrita en el manuscrito señala que fue empeñado en el monasterio de Sedlec por sus dueños, los monjes de Podlazice, en el año 1295. Luego pasó al monasterio de Brevnov, cerca de Praga. Todos estos monasterios estaban en Bohemia (actualmente, la República Checa), y si bien es cierto que el Codex Gigas fue hecho en algún lugar de Bohemia, no necesariamente fue en Podlazice, un monasterio pequeño y de poca importancia.

En 1594, Rodolfo II sacó el Codex Gigas y lo llevó hasta su castillo en Praga, donde permaneció hasta que, durante la Guerra de los Treinta Años, fue llevado junto con otros tesoros, por el ejército sueco, hacia Estocolmo. Posteriormente entró en la colección de la reina Cristina de Suecia, en la biblioteca real en el castillo de Estocolmo. Allí quedó hasta 1877, cuando ingresó en la recién construida Biblioteca Nacional de Suecia (Estocolmo).

Hay una leyenda respecto a la realización del Codex Gigas, que relata que fue obra de un solo escriba, y que la tarea era tan enorme que se completó con la ayuda del diablo. El origen de esta leyenda es desconocido, pero, a pesar de que evidentemente no tiene ningún asidero, demuestra cómo el enorme tamaño del manuscrito impresionó tanto a quienes lo vieron que le atribuyeron un origen sobrenatural.

Descripción

El Codex Gigas tiene 310 hojas de pergamino, quizás hechas a partir de cuero de becerro. Las páginas ahora tienen 890 mm de alto por 490 mm de ancho, y esto es lo que convierte al Codex Gigas probablemente en el más grande manuscrito europeo latino medieval que haya sobrevivido. Cada hoja fue foliada en el centro de cada recto (anverso de la hoja) con tinta, probablemente en el siglo XVII, tal vez después de que el manuscrito fuera llevado a Suecia.
Los textos fueron escritos en líneas ruladas, con una disposición en dos columnas de 106 líneas por columna en cada página. El manuscrito fue escrito y decorado (y esto incluye a todas las iniciales, desde las elaboradas hasta las lisas, así como las ilustraciones a página completa que muestran la Ciudad Celestial y el retrato del Diablo) por un solo artista. Ninguna otra obra suya ha sido identificada, y se desconoce donde se entrenó.
Escritura

El Codex Gigas fue escrito por un solo escriba en una versión tardía de una escritura conocida como minúscula carolingia. Esta letra es muy fácil de leer, porque es similar a las letras que se usan hoy en los libros, revistas y periódicos. Las letras tienen un tamaño de 3 a 2.5 mm, y son demasiado pequeñas para un manuscrito de semejante tamaño. Sin embargo, escribiendo en tamaño pequeño y teniendo tantas líneas por página, el escriba podía colocar todos los textos que escribía en una cantidad manejable de hojas.

Es muy difícil calcular cuánto tiempo le llevó escribir el manuscrito. El escriba podría haber escrito una columna en el Codex Gigas, 106 líneas, en un día. Si el escriba trabajaba seis horas por día y escribía seis días por semana, esto significa que el manuscrito podría haber llevado alrededor de cinco años para completarse. Si el escriba era un monje, solamente podía trabajar unas tres horas por día, por lo que el manuscrito podría haberle llevado diez años. Como el escriba también tenía que rular las líneas antes de comenzar a escribir (le llevaba, tal vez, varias horas rular cada hoja), esto extiende el tiempo que le llevó completar el manuscrito. El escriba también decoraba el manuscrito: es decir, este manuscrito habría llevado por lo menos veinte años en terminarse, y podrían haber sido también treinta años.

Encuadernación

El manuscrito está cubierto por gruesas tablas de madera cubiertas con piel curtida (blanca). Las cubiertas están decoradas en persiana, con una corona. Ambas cubiertas también tienen piezas de metal caladas, cuatro piezas en las esquinas, cada una con dos grifos (criaturas legendarias), y una pieza central, cada una con una parte circular en donde descansa el libro cuando se cierra. La cubierta posterior tiene dos piezas adicionales, cada una con un elemento calado, probablemente para permitir que el Codex Gigas fuera encadenado o puesto en algún mobiliario de biblioteca. La fecha de este trabajo en metal es incierta, pero alguna parte data probablemente de antes de la presente encuadernación.

Las hojas del manuscrito fueron reparadas con pergamino, y la actual encuadernación fue hecha en 1819 por un encuadernador de Estocolmo llamado Samuel Sandman. El encuadernador cobró un total de 78 riksdaler por el material y el trabajo. En 1820, una vaca costaba 45 riksdaler, lo que nos da una idea del valor del trabajo de Sandman. No obstante, las tapas de madera posiblemente fueron reutilizadas a partir de la primera encuadernacióbn, hecha poco tiempo después de que el manuscrito fue completado, a principios del siglo XIII.

Decoración

La decoración en el Codex Gigas comprende dos pinturas a página completa, dos pinturas marginales y cincuenta y siete iniciales decoradas.
Las dos pinturas a página completa representan la Ciudad Celestial y el retrato del Diablo en la página opuesta. Estas dos páginas están planificadas deliberadamente para mostrar el contraste entre un símbolo de esperanza y salvación y un símbolo de maldad y oscuridad.

Dos pinturas marginales se pueden encontrar en las “Antigüedades” de Flavio Josefo. Una es el prólogo, y representa el retrato del autor. La segunda consiste en dos “roundels” (círculos, en heráldica) cerca del comienzo de las Antigüedades. Esta obra comienza citando el principio del libro del Génesis “In principio”, pero la primera letra (I) ha desaparecido. La imagen representa el Cielo y la Tierra, e ilustra el comienzo de la historia de la Creación. Estas son las únicas ilustraciones literales en el Codex Gigas.

Iniciales

Las elaboradas iniciales están al principio de los textos principales y sus divisiones mayores. Las más elaboradas, en varios colores, están al principio de la mayoría de los libros de la Biblia, al igual que al comienzo de la Crónica de Cosmas de Praga. Están plenamente coloreadas, y muchas de ellas están decoradas con espirales que terminan con estilizadas hojas y flores.

Seis de las iniciales están a página completa. Dos están en el Antiguo Testamento al principio del Libro de Josué y Reyes, y cuatro en el Nuevo Testamento, abriendo los Evangelios. La decoración también incluye aves u otros animales. Las únicas iniciales doradas se utilizan para el Evangelio de San Mateo y el de San Marcos. El comienzo del Pentateuco estaba decorada, con seguridad, con una inicial a página completa (pero esto se perdió).

Las siguientes iniciales más elaboradas son de dos clases. La primera, es en forma de arabesco, en dos colores, con letras en azul y decoración foliada en rojo; este tipo de iniciales está en el principio del libro de las “Etimologías”, de Isidoro de Sevilla, y en la parte superior de cada página del Calendario con la Necrología. La segunda clase, son iniciales con plumas floridas con letras en un color y decoración con plumas.

Las otras iniciales, al principio de un texto y marcando divisiones dentro de los textos, son planas (monocromáticas).
Fuente: National Library of Sweden
véase el art. original en: http://kb.se/codex-gigas/eng/short/